El Fruto del Espíritu: La Paz que sobrepasa todo entendimiento (RVR 1960)
Estudio 3: La Paz que sobrepasa todo entendimiento
"Mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da." — Juan 14:27
1. La Paz como Ancla del Alma
La paz no es la ausencia de problemas, sino la presencia de Dios en medio de ellos. Mientras el mundo busca "paz" en los tratados, el creyente la encuentra en el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22). Es un estado de reposo total que nace de saber que nuestra cuenta ha sido pagada por el único Mediador (1 Timoteo 2:5).
2. El Reposo de la Conciencia Limpia
No puede haber paz donde hay pecado oculto. El Salmo 51 nos enseña que la falta de integridad carcome los huesos.
- Mucha paz tienen los que aman tu ley: (Salmo 119:165). El orden bíblico trae descanso y quita el tropiezo.
- El fruto de la justicia: Cuando nuestras manos están limpias (Salmo 24), nuestra almohada se vuelve un lugar de paz.
"En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado" (Salmo 4:8).
3. Vivir Quieta y Reposadamente
En 1 Timoteo 2:2, se nos exhorta a orar por las autoridades para que vivamos "quieta y reposadamente". La paz también es un objetivo ministerial. El administrador fiel no busca el conflicto, sino que establece una atmósfera donde la Palabra puede ser enseñada sin estorbos.
Mandato y Promesa
El Mandato: No permitáis que las ansiedades del siglo presente turben vuestro espíritu. Presentad vuestras peticiones delante de Dios en oración.
"Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús." (Filipenses 4:7, RV1960)
"Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera"
— Isaías 26:3 —